
En tiempos de crisis expertos textiles plantean exportar a nichos de mercado alternativos
Si había un sector de la industria nacional que disfrutaba de buena salud -debido al gran crecimiento exportador que venía desarrollando en los últimos años- ese era el de textil y confecciones, sin embargo la fuerte contracción de nuestros principales mercados de destino como Estados Unidos y Venezuela ha obligado a los empresarios del rubro textilero a diversificar sus productos hacia otros mercados y segmentos más selectivos. En tanto representantes gremiales exigen medidas para salvaguardar el mercado interno seriamente amenazado ante creciente importación prendas de vestir asiáticas.
De acuerdo a cifras de Aduanas las exportaciones de textiles y confecciones bordearon aproximadamente los US$ 2,013 millones durante el 2008, 17% más en comparación con el período 2007, de los cuales US$ 1,610 millones corresponden a confecciones. No obstante tener un crecimiento sostenido exportador desde el 2001 con un promedio del 20% la crisis financiera por la que atraviesa un mercado importante como el estadounidense ha propiciado una caída en los dos primeros meses de este año.
“Los exportadores se han visto afectados porque se les ha reducido de forma dramática el volumen exportado y los mercados, entre enero y febrero de este año en relación al mismo periodo del 2008 se ha exportado 38% menos en valor y 43% menos en volumen. Estados Unidos ha caído 35% del valor de sus exportaciones y Venezuela cayo 50%”, manifiesta Martín Reaño, gerente general del Comité Textil de la Sociedad Nacional de Industrias.
A su vez el directivo gremial sostiene que la contracción de estos mercados ha sido un golpe muy duro y que la tendencia en los próximos meses podría ser mayor. Una visión más optimista de este complicado panorama tiene José Luis Peroni, presidente del Comité de Confecciones de la Sociedad Nacional de Industrias.
“No podemos hablar de una crisis grave por el desempeño de dos meses lo que hay es una tendencia a la baja. Si bien Estados Unidos y Venezuela han bajado, hay otros mercados que han subido, debemos tener en cuenta que nuestras exportaciones de confecciones crecieron el último año, así como los precios promedio (14%) y las empresas exportadoras se multiplicaron de 800 a 1900 desde el 2004”, señala Peroni.
Segmentos y estrategias
Cuando se habla de diversificar la oferta en tiempos de crisis los analistas sostienen que primero las empresas deben diferenciarse por lo que se tienen que buscar nichos o segmentos de mercado donde la competencia de los países que exportan a los Estados Unidos o a Europa a precios bajos no sea tan dura como es en los mercados de consumo masivo.
Para Reaño una buena medida es que las empresas exportadoras se asocien entre ellas para poder entrar a nichos de mayor valor específicamente en segmentos donde no hay una participación muy sólida. “En Estados Unidos hay medianas y pequeñas cadenas de tiendas exclusivas que no tienen presencia en todos los mercados del mundo, pero si en algunos estados donde nuestra presencia no esta todavía consolidada, entonces ahí es donde debemos ir”.
Precisamente ante las dificultades financieras que ya venían teniendo las grandes marcas importadoras norteamericanas desde el año pasado, algunas empresas exportadoras peruanas optaron por cambiar de estrategia y dirigirse a un público más selectivo.
“Hay un 33% de empresas que crecieron porque ante la crisis de las grande marcas cambiaron el tipo de cliente como es el caso del mediano y pequeño retailer (detallista americano) que tiene cuatro o cinco tiendas. Ellos están interesados en comprar en el Perú, lo importante es que esto nos obliga a ser más eficientes lo que se reflejará en un mayor precio promedio y no depender de pocas órdenes de compra”, refiere Peroni.
Hacer un agresivo plan de marketing y participación en ferias son considerados el punto de partida para que la búsqueda de nuevos segmentos de mercado lleguen a buen puerto. En el caso del gobierno, Promperu a través de ferias de la magnitud de Perú Moda viene haciendo esfuerzos para diversificar la oferta de nuestras prendas de vestir.
“La idea es tratar de diversificar mercados para eso invitamos a compradores que están al final de la cadena comercial, es decir, a los principales retailers (minoristas) de países de Latinoamérica como México, Argentina, Brasil y Chile. En el caso de Norteamérica estamos priorizando a Canadá, y en Europa a Reino Unido, España, Francia y Alemania. Queremos colocar los productos en los segmentos medio y medio alto”, dice Igor Rojas, coordinador del departamento de Industria de la Vestimenta de Promperu.
Salvavidas textilero
Aunque el mercado local de prendas de vestir representa al 80% de nuestras exportaciones con US$ 1,300 millones es el mercado internacional el que sigue siendo prioridad para la industria de textiles y confecciones. Si a esto le agregamos la desmedida importación subvaluada de productos asiáticos -insumos y prenda terminadas- que ingresa a territorio nacional hay razones para prender las alarmas.
Según Peroni el mercado local ha sido literalmente regalado a los competidores del Asia y las grandes cadenas importadoras. “Hoy en día el precio promedio que pagan estas empresas es de 1.42 dólares por prenda y eso es una ofensa al intelecto de cualquier ser pensante. Así sucede con todos los productos chinos que ingresan por Aduanas”.
Asimismo, de acuerdo a datos del Comité Textil de la SNI entre enero y febrero la importación de productos creció 42% en valor y 18% en volumen. “Eso se debe a que los principales exportadores del mundo de prendas de vestir buscan desesperadamente colocar sus productos a precios irrisorios y eso esta afectando mercados porque no hay muchos controles, ya que la Aduana peruana es muy permisiva”, fundamenta Reaño.
Al respecto el empresariado espera que Aduanas aplique lo estipulado en el acuerdo de complementación aduanera entre el Perú y la China, mediante el cual la Aduana china se compromete a informar a su par peruana sobre los precios y valores realmente exportados desde ese país. “Teóricamente debería ser un gran cambio, pero en la realidad mientras no se pronuncie Aduanas nada cambiará”, apunta Peroni.
Otro claro ejemplo se da con la importación de hilados de algodón proveniente de la India (87% del volumen total) que llega a bajos precios afectando directamente a las hilanderas que han llegado a tener altos sobrestocks de producción. Como se sabe el Comité Textil de la SNI solicitó al Indecopi la aplicación de salvaguardas contra la importación de hilado de algodón de ese país. “Hace dos meses se presento la información y aún no hay resultados”, concluye el experto en temas textiles de la SNI.
Si había un sector de la industria nacional que disfrutaba de buena salud -debido al gran crecimiento exportador que venía desarrollando en los últimos años- ese era el de textil y confecciones, sin embargo la fuerte contracción de nuestros principales mercados de destino como Estados Unidos y Venezuela ha obligado a los empresarios del rubro textilero a diversificar sus productos hacia otros mercados y segmentos más selectivos. En tanto representantes gremiales exigen medidas para salvaguardar el mercado interno seriamente amenazado ante creciente importación prendas de vestir asiáticas.
De acuerdo a cifras de Aduanas las exportaciones de textiles y confecciones bordearon aproximadamente los US$ 2,013 millones durante el 2008, 17% más en comparación con el período 2007, de los cuales US$ 1,610 millones corresponden a confecciones. No obstante tener un crecimiento sostenido exportador desde el 2001 con un promedio del 20% la crisis financiera por la que atraviesa un mercado importante como el estadounidense ha propiciado una caída en los dos primeros meses de este año.
“Los exportadores se han visto afectados porque se les ha reducido de forma dramática el volumen exportado y los mercados, entre enero y febrero de este año en relación al mismo periodo del 2008 se ha exportado 38% menos en valor y 43% menos en volumen. Estados Unidos ha caído 35% del valor de sus exportaciones y Venezuela cayo 50%”, manifiesta Martín Reaño, gerente general del Comité Textil de la Sociedad Nacional de Industrias.
A su vez el directivo gremial sostiene que la contracción de estos mercados ha sido un golpe muy duro y que la tendencia en los próximos meses podría ser mayor. Una visión más optimista de este complicado panorama tiene José Luis Peroni, presidente del Comité de Confecciones de la Sociedad Nacional de Industrias.
“No podemos hablar de una crisis grave por el desempeño de dos meses lo que hay es una tendencia a la baja. Si bien Estados Unidos y Venezuela han bajado, hay otros mercados que han subido, debemos tener en cuenta que nuestras exportaciones de confecciones crecieron el último año, así como los precios promedio (14%) y las empresas exportadoras se multiplicaron de 800 a 1900 desde el 2004”, señala Peroni.
Segmentos y estrategias
Cuando se habla de diversificar la oferta en tiempos de crisis los analistas sostienen que primero las empresas deben diferenciarse por lo que se tienen que buscar nichos o segmentos de mercado donde la competencia de los países que exportan a los Estados Unidos o a Europa a precios bajos no sea tan dura como es en los mercados de consumo masivo.
Para Reaño una buena medida es que las empresas exportadoras se asocien entre ellas para poder entrar a nichos de mayor valor específicamente en segmentos donde no hay una participación muy sólida. “En Estados Unidos hay medianas y pequeñas cadenas de tiendas exclusivas que no tienen presencia en todos los mercados del mundo, pero si en algunos estados donde nuestra presencia no esta todavía consolidada, entonces ahí es donde debemos ir”.
Precisamente ante las dificultades financieras que ya venían teniendo las grandes marcas importadoras norteamericanas desde el año pasado, algunas empresas exportadoras peruanas optaron por cambiar de estrategia y dirigirse a un público más selectivo.
“Hay un 33% de empresas que crecieron porque ante la crisis de las grande marcas cambiaron el tipo de cliente como es el caso del mediano y pequeño retailer (detallista americano) que tiene cuatro o cinco tiendas. Ellos están interesados en comprar en el Perú, lo importante es que esto nos obliga a ser más eficientes lo que se reflejará en un mayor precio promedio y no depender de pocas órdenes de compra”, refiere Peroni.
Hacer un agresivo plan de marketing y participación en ferias son considerados el punto de partida para que la búsqueda de nuevos segmentos de mercado lleguen a buen puerto. En el caso del gobierno, Promperu a través de ferias de la magnitud de Perú Moda viene haciendo esfuerzos para diversificar la oferta de nuestras prendas de vestir.
“La idea es tratar de diversificar mercados para eso invitamos a compradores que están al final de la cadena comercial, es decir, a los principales retailers (minoristas) de países de Latinoamérica como México, Argentina, Brasil y Chile. En el caso de Norteamérica estamos priorizando a Canadá, y en Europa a Reino Unido, España, Francia y Alemania. Queremos colocar los productos en los segmentos medio y medio alto”, dice Igor Rojas, coordinador del departamento de Industria de la Vestimenta de Promperu.
Salvavidas textilero
Aunque el mercado local de prendas de vestir representa al 80% de nuestras exportaciones con US$ 1,300 millones es el mercado internacional el que sigue siendo prioridad para la industria de textiles y confecciones. Si a esto le agregamos la desmedida importación subvaluada de productos asiáticos -insumos y prenda terminadas- que ingresa a territorio nacional hay razones para prender las alarmas.
Según Peroni el mercado local ha sido literalmente regalado a los competidores del Asia y las grandes cadenas importadoras. “Hoy en día el precio promedio que pagan estas empresas es de 1.42 dólares por prenda y eso es una ofensa al intelecto de cualquier ser pensante. Así sucede con todos los productos chinos que ingresan por Aduanas”.
Asimismo, de acuerdo a datos del Comité Textil de la SNI entre enero y febrero la importación de productos creció 42% en valor y 18% en volumen. “Eso se debe a que los principales exportadores del mundo de prendas de vestir buscan desesperadamente colocar sus productos a precios irrisorios y eso esta afectando mercados porque no hay muchos controles, ya que la Aduana peruana es muy permisiva”, fundamenta Reaño.
Al respecto el empresariado espera que Aduanas aplique lo estipulado en el acuerdo de complementación aduanera entre el Perú y la China, mediante el cual la Aduana china se compromete a informar a su par peruana sobre los precios y valores realmente exportados desde ese país. “Teóricamente debería ser un gran cambio, pero en la realidad mientras no se pronuncie Aduanas nada cambiará”, apunta Peroni.
Otro claro ejemplo se da con la importación de hilados de algodón proveniente de la India (87% del volumen total) que llega a bajos precios afectando directamente a las hilanderas que han llegado a tener altos sobrestocks de producción. Como se sabe el Comité Textil de la SNI solicitó al Indecopi la aplicación de salvaguardas contra la importación de hilado de algodón de ese país. “Hace dos meses se presento la información y aún no hay resultados”, concluye el experto en temas textiles de la SNI.

